jueves, 9 de septiembre de 2010

El tren de la vida




La vida siempre te da opciones, como trenes, si sabes cual coger en cada momento puede que no llegues rápido a tu destino, pero habrás visto mas paisaje y llegarás con mas ganas.

Seguiré con esta comparación ferroviaria. Todos o casi todos, tenemos " una meta " en nuestra vida, y todos queremos llegar lo antes posible a esa cumbre. Si llegamos rápido no nos dará tiempo a ver el paisaje, la evolución de este mismo hasta nuestro destino; y, probablemente, si vamos demasiado rápido, no sepamos nada de lo que nos ha rodeado durante el viaje.

Por otra parte, si no cogemos ese "ave", si, puede que tardemos más, pero podremos fijarnos en el paisaje, ver su evolución, incluso tendremos anécdotas del viaje. Y por fin, cuando lleguemos, notaremos mas satisfacción y conoceremos mucho mejor de donde venimos y a donde hemos llegado.

Esta reflexión que me hacia el otro día, vi que era aplicable a un montón de aspectos de la vida, la vida laboral, las relaciones, e incluso la vida misma.

Arturo Moles Fondevila

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